anotaciones y diálogos en borrador
Daniel Pennac, contra «la soledad y la vergüenza del alumno que no comprende»
«Sólo nosotros podemos sacarlo de aquella cárcel, estemos o no formados para ello. Los profesores que me salvaron -y que hicieron de mí un profesor- no estaban formados para hacerlo. No se preocuparon de los orígenes de mi incapacidad escolar. No perdieron el tiempo buscando sus causas ni tampoco sermoneándome. Eran adultos enfrentados a adolescentes en peligro. Se dijeron que era urgente. Se zambulleron. No lograron atraparme. Se zambulleron de nuevo, día tras día, más y más… Y acabaron sacándome de allí. Y a muchos otros conmigo. Literalmente, nos repescaron. Les debemos la vida».
Foto: imagen de la película Ernest & Celestine (2012).

Daniel Pennac, contra «la soledad y la vergüenza del alumno que no comprende»

«Sólo nosotros podemos sacarlo de aquella cárcel, estemos o no formados para ello. Los profesores que me salvaron -y que hicieron de mí un profesor- no estaban formados para hacerlo. No se preocuparon de los orígenes de mi incapacidad escolar. No perdieron el tiempo buscando sus causas ni tampoco sermoneándome. Eran adultos enfrentados a adolescentes en peligro. Se dijeron que era urgente. Se zambulleron. No lograron atraparme. Se zambulleron de nuevo, día tras día, más y más… Y acabaron sacándome de allí. Y a muchos otros conmigo. Literalmente, nos repescaron. Les debemos la vida».

Foto: imagen de la película Ernest & Celestine (2012).

Antes que el diablo sepa que has muerto: ¿podemos “ajustar cuentas” con la vida?
«¿Sabes una cosa? Lo bueno de la contabilidad inmobiliaria es que puedes… puedes sumar al final de una página o en medio de una página y todo encaja, al final del día todo encaja. El total es siempre la suma de las partes. Es limpio, claro, impecable, indiscutible. Pero mi vida no es… no encaja, es… nada está conectado con el resto, no. Yo no soy la suma de las partes. Todas las partes juntas no suman un único yo, supongo».

Antes que el diablo sepa que has muerto: ¿podemos “ajustar cuentas” con la vida?

«¿Sabes una cosa? Lo bueno de la contabilidad inmobiliaria es que puedes… puedes sumar al final de una página o en medio de una página y todo encaja, al final del día todo encaja. El total es siempre la suma de las partes. Es limpio, claro, impecable, indiscutible. Pero mi vida no es… no encaja, es… nada está conectado con el resto, no. Yo no soy la suma de las partes. Todas las partes juntas no suman un único yo, supongo».

Cometas en el cielo: del éxito profesional al examen de la vida
Cuando Amir se enfrenta a esa llamada telefónica el camino del corazón emprende un viaje aún más necesario que el del éxito en la vida. Un camino de redención y perdón nos revela que aunque el amor duele, el desamor mata; que una vida auténtica vale más que una vida de éxitos; y que para habitar allí donde el corazón te lleva es necesario vencer los miedos. 

Cometas en el cielo: del éxito profesional al examen de la vida

Cuando Amir se enfrenta a esa llamada telefónica el camino del corazón emprende un viaje aún más necesario que el del éxito en la vida. Un camino de redención y perdón nos revela que aunque el amor duele, el desamor mata; que una vida auténtica vale más que una vida de éxitos; y que para habitar allí donde el corazón te lleva es necesario vencer los miedos. 

Punset: ¿el amor es un instinto de supervivencia?
Mientras llega ese terrorífico mundo perfecto donde la vida se angosta de manos de la Ciencia, yo me quedo con los hombres libres, de alma irreductible, que cuando me miran demuestran mirar a un ser humano y cuando me quieren demuestran hacerlo sin pensar o calcular su supervivencia. 

Punset: ¿el amor es un instinto de supervivencia?

Mientras llega ese terrorífico mundo perfecto donde la vida se angosta de manos de la Ciencia, yo me quedo con los hombres libres, de alma irreductible, que cuando me miran demuestran mirar a un ser humano y cuando me quieren demuestran hacerlo sin pensar o calcular su supervivencia. 

Homero: el ciego que nos trajo la luz
Algunas fuentes populares nos informan de que el divino Homero, padre de La Ilíada y La Odisea, era ciego. Casi con seguridad eso no es cierto, pero la sabiduría del pueblo gusta más de las anécdotas -reales o no- que nos ayudan a entender una realidad o un personaje, que del puro dato objetivo y descontextualizado. Al común de los mortales nos inspira mucho más la imagen de un hombre ciego que hacía ver grandes batallas a los nobles de su tiempo que el dato de que Homero nació en la Jonia del siglo VIII a. C. 

Homero: el ciego que nos trajo la luz

Algunas fuentes populares nos informan de que el divino Homero, padre de La Ilíada y La Odisea, era ciego. Casi con seguridad eso no es cierto, pero la sabiduría del pueblo gusta más de las anécdotas -reales o no- que nos ayudan a entender una realidad o un personaje, que del puro dato objetivo y descontextualizado. Al común de los mortales nos inspira mucho más la imagen de un hombre ciego que hacía ver grandes batallas a los nobles de su tiempo que el dato de que Homero nació en la Jonia del siglo VIII a. C. 

Ratatouille: «Cualquiera puede cocinar»
«Cualquiera puede cocinar», sostiene el gran Gusteau, quien, incluso ya fallecido, inspiró con su arte y consejo a Remy, una sencilla rata de campo, hasta convertirla en chef del más reputado restaurante de París. En un primer sentido, esta frase viene a decir que con buena voluntad, constancia y un buen maestro cualquiera puede llegar a cocinar dignamente. Sin embargo, la frase tiene un sentido más profundo, que nos revelará el exigente crítico Anton Ego hacia el final de la película: «No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista sí puede provenir de cualquier lado». 

Ratatouille: «Cualquiera puede cocinar»

«Cualquiera puede cocinar», sostiene el gran Gusteau, quien, incluso ya fallecido, inspiró con su arte y consejo a Remy, una sencilla rata de campo, hasta convertirla en chef del más reputado restaurante de París. En un primer sentido, esta frase viene a decir que con buena voluntad, constancia y un buen maestro cualquiera puede llegar a cocinar dignamente. Sin embargo, la frase tiene un sentido más profundo, que nos revelará el exigente crítico Anton Ego hacia el final de la película: «No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista sí puede provenir de cualquier lado». 

Chesterton: vivir en familia supone «entrar en un cuento de hadas»
«La defensa más común de la familia es que, en medio de las tensiones y cambios de la vida, resulta un sitio pacífico, cómodo y unido. Pero es posible otra defensa de la familia, y a mí me parece evidente; consiste en decir que la familia no es ni pacífica, ni cómoda ni unida. […] La razón es obvia. En una comunidad grande podemos elegir a nuestros compañeros. En una comunidad pequeña nuestros compañeros nos vienen dados». 

Chesterton: vivir en familia supone «entrar en un cuento de hadas»

«La defensa más común de la familia es que, en medio de las tensiones y cambios de la vida, resulta un sitio pacífico, cómodo y unido. Pero es posible otra defensa de la familia, y a mí me parece evidente; consiste en decir que la familia no es ni pacífica, ni cómoda ni unida. […] La razón es obvia. En una comunidad grande podemos elegir a nuestros compañeros. En una comunidad pequeña nuestros compañeros nos vienen dados». 

Hacia Rutas salvajes: «la felicidad sólo es real cuando es compartida»
«Hay placer en los bosques sin hollarhay éxtasis en las costas solitarias hay sociedad, donde nadie se inmiscuye, junto al hondo mar, y música en su rugido; no amo menos al hombre, sino más a la naturaleza».

Hacia Rutas salvajes: «la felicidad sólo es real cuando es compartida»

«Hay placer en los bosques sin hollar
hay éxtasis en las costas solitarias 
hay sociedad, donde nadie se inmiscuye, 
junto al hondo mar, y música en su rugido; 
no amo menos al hombre, sino más a la naturaleza».

Salvador de Madariaga: «Los problemas nos solucionan»
Esos tres problemas «del hombre» se dan hoy en nuestra democracia. Supongo que también en cada familia, en cada empresa, en cada equipo de fútbol… en cada comunidad humana. Y, verdaderamente, son problemas que no podremos solucionar jamás pero que, sin duda, están ahí para solucionarnos a nosotros. 

Salvador de Madariaga: «Los problemas nos solucionan»

Esos tres problemas «del hombre» se dan hoy en nuestra democracia. Supongo que también en cada familia, en cada empresa, en cada equipo de fútbol… en cada comunidad humana. Y, verdaderamente, son problemas que no podremos solucionar jamás pero que, sin duda, están ahí para solucionarnos a nosotros. 

Rilke al joven poeta: «Su vida debe ser un signo y un testimonio»
El género epistolar, algo en desuso, atesora valores dignos de rescatar hoy. Para empezar, es un género que, salvo trampa retórica, supone un diálogo íntimo de persona a persona.

Rilke al joven poeta: «Su vida debe ser un signo y un testimonio»

El género epistolar, algo en desuso, atesora valores dignos de rescatar hoy. Para empezar, es un género que, salvo trampa retórica, supone un diálogo íntimo de persona a persona.